Lunes, 18 de diciembre de 2017

El manuscrito de Voynich: un misterio que
dura seis siglos

21/08/2013

Ricardo SocaEl misterioso Manuscrito de Voynich, escrito en una lengua desconocida hacia comienzos del siglo XV, permanece hasta hoy indescifrable para los investigadores que abordaron su estudio. Incontables criptógrafos y lingüistas se abocaron a lo largo de los siglos a desencriptar este libro manuscrito, que fue adquirido en 1912 por el librero anticuario lituano-norteamericano nacido en Polonia Wilfrid M. Voynich, cuyo verdadero nombre era Michal Wojnicz. A pesar de los esfuerzos llevados a cabo por especialistas durante largos años, ninguno de ellos encontró pistas sobre la lengua en que fue escrito el manuscrito de Voynich.La lengua del manuscritoA lo largo de los siglos muchos pensaron que pudiera tratarse de un fraude, pero diversos lingüistas aplicaron leyes que se cumplen en todas las lenguas naturales, estudiando la frecuencia y la longitud de las palabras, así como su dispersión en el texto. Considerando que hay dudas sobre si ciertas "letras" son idénticas o no, se puede afirmar que el alfabeto "voynichés" tiene entre veinte y treinta vocales. Muchas de las leyes lingüísticas que se aplicaron al manuscrito fueron descubiertas muchos siglos después, de modo que quedaría descartada la posibilidad de un fraude, que se manejó en cierta época.Algunas letras solo aparecen al comienzo de la palabra, otras al final y otras solo en el medio. Esto ocurre también en el árabe, lengua en la cual una letra puede cambiar de forma según el lugar en que esté ubicada, pero también en el griego clásico, donde la letra sigma se escribe de una manera en medio de palabra (σ) y de otra, al final (ς).El libro contiene dibujos de especies botánicas desconocidas, imágenes sobre temas supuestamente mágicos, científicos y astrológicos, trazados en tintas vibrantes con variadas sombras de verde, castaño, amarillo, azul y rojo.La fecha aproximada en que escrito quedó establecida en 2009 por investigadores de la Universidad de Arizona, que demostraron que el pergamino habría sido elaborado en 1404 y 1438. Posteriormente, el McCrone Research Institute de Chicago demostró que la tinta fue aplicada aproximadamente por la misma época, con lo que confirmó que el manuscrito data de la Baja Edad Media.Con base en los dibujos, los investigadores dividieron la enigmática obra en seis secciones: 1) temas botánicos con dibujos de 113 especies de plantas que no fue posible identificar; 2) temas astrológicos entre los que se incluyen cartas astrales con círculos radiantes, soles y lunas, signos del zodíaco, como el de Piscis, Tauro y Sagitario, así como mujeres desnudas emergiendo de chimeneas y figuras cortesanas; 3) una sección con incontables dibujos de miniatura de mujeres desnudas, en su mayoría con los vientres hinchados, inmersas en fluidos o interactuando extrañamente entre tubos y cápsulas; 4) una elaborada matriz de nueve medallones cosmológicos, muchos de ellos dibujados a través de varios folios plegados, en los que se desarrollan formas aparentemente geográficas; 5) dibujos farmacéuticos con 113 especies de hierbas medicinales; 6) páginas de texto indescifrable, tal vez recetas, con los márgenes viñeteados con flores que parecen estrellas.La única pista no lingüística para identificar el manuscrito parece ser un dibujo de una ciudad amurallada, cuyas almenas tienen la forma que los arquitectos llaman "cola de golondrina" un estilo estético que, en la fecha en que ha sido datado el manuscrito, solo se podía hallar en el norte de Italia.La autoría ha sido atribuida por muchos al propio librero, pero también a Roger Bacon, a John Dee y a Jacobus Sinapius, aunque lo cierto es que el manuscrito sigue siendo tan misterioso como fue para su primer dueño conocido, el rey Rodolfo II de Bohemia (1552-1612), nieto del emperador Carlos V, quien pagó por él 600 ducados de oro.