Miércoles, 13 de diciembre de 2017

Ignacio Bosque: "La gramática es la arquitectura del pensamiento"

22/12/2015

Ignacio Bosque, destacado catedrático de la Universidad Complutense de Madrid y miembro de la Real Academia Española, visitó Uruguay la semana pasada para impartir talleres en la maestría sobre gramática española, que dictan en conjunto la Universidad de la República y el Consejo de Formación en Educación de la ANEP. Una maestría que se inició este año con un cupo para 50 estudiantes, pero cuya demanda superó las expectativas, registrando 180 interesados. Para Bosque, gran parte del problema que hoy afecta a la enseñanza de la lengua española tiene que ver con la forma en cómo los estudiantes sienten la lengua. 

 

¿Qué es la gramática?
La gramática es la arquitectura del pensamiento. Es la parte más importante de la lengua. La gramática es el sistema que nos permite armar todo lo que pensamos, sentimos y decimos. Transmitir el conocimiento y la enseñanza de la gramática es un aspecto absolutamente esencial de la educación.

¿Qué es lo más importante que aporta la gramática al conocimiento de la lengua? 
La gramática es un parte de nosotros mismos. Cuando uno entiende la gramática, se entiende a sí mismo. Además permite conocer la propia lengua. 

¿Cree que en la escuela habría que enseñar más gramática? 

Sobre todo, hay que enseñarla mejor. La gramática se presenta como un sistema de etiquetado automático y muy poco reflexivo. La gramática tiene mucho de rutina. Hay que cambiar la rutina por la reflexión. Saber lo que estamos analizando y penetrar el significado.

¿Eso se da en las escuelas de España y de Uruguay? 
Sí, en todos los países hispanohablantes. Hay que cambiar el mundo de la enseñanza. 

Si usted fuera el responsable de mejorar la enseñanza de la lengua española, ¿qué mejoraría? 
Lo fundamental es convertir la rutina en reflexión. Los estudiantes piensan que la lengua no tiene nada que ver con ellos, piensan que es un sistema ajeno, y no es verdad. La lengua forma parte de nosotros, está dentro de nosotros. Una profesora argentina siempre dice que pensamos la lengua como un instrumento, y hablamos siempre del uso de la lengua. Ella dice, uno no usa la respiración o el sistema circulatorio. Con la lengua es lo mismo. La idea fundamental sería conseguir que los estudiantes entiendan que la lengua les pertenece y que no la vean como algo externo. La lengua está dentro de ellos.

¿Qué opinión tiene de las nuevas tecnologías? Parece que han perjudicado el uso de la lengua...
Los telegramas existieron siempre y nunca perjudicaron la sintaxis. Yo creo que los que usan la tecnología saben que se trata de un uso ocasional restringido a ese medio. Los alumnos son bastante conscientes. Si escriben un texto formal, por ejemplo una tesina, saben que no pueden poner "porque" con "xq". 

¿No le preocupan las nuevas tecnologías, entonces?
Son códigos y registros diferentes. No se habla igual a un amigo, que a un vecino, que al médico. Eso se llama registros diferentes. Los estudiantes, creo, los comprenden bien.

¿Cómo se entusiasma a los jóvenes? ¿Qué deben hacer los docentes para que escriban mejor?
Yo llevo 40 años contestándome la pregunta, cómo hacerles ver que la lengua les pertenece, que no es algo ajeno. Buena parte de mi trabajo ha consistido en idear recursos para estimularlos, para atraerlos. Cuando un profesor de ciencias naturales explica el corazón, el alumno sabe que es su corazón. Cuando un profesor de lengua explica la estructura de las unidades sustantivas, el alumno no piensa que son las suyas, piensa que son las del profesor, la de la Real Academia. La gran necesidad de la enseñanza de la gramática es cambiar esa percepción. Hacerles ver que la lengua les pertenece y, por lo tanto, conocerla mejor es conocerse mejor a sí mismos.