Viernes, 15 de diciembre de 2017

La difícil traducción de "mindfulness"

26/01/2016
Fernando A.Navarro

El término que hoy nos ocupa se acuñó en inglés por traducción directa del vocablo sati, que en lengua pali designa una práctica esencial del budismo, por la que una persona se concentra de forma intencional y consciente en permanecer atenta a sus pensamientos y a sus actos en el momento presente, pero sin entrar a juzgarlos ni a valorarlos.

Muy recientemente, mindfulness ha pasado en los EE.UU. del budismo a la psicología conductual, fundamentalmente como consecuencia de la intensa labor de Jon Kabat Zinn en Massachusetts. Y desde allí, como era de esperar, se ha difundido también al resto del mundo. Lo que resulta más curioso es que ahora los psicólogos de muchos países adopten el anglicismo mindfulness por considerar que en sus respectivas lenguas no existe un equivalente exacto. Si el inglés ha podido traducirlo del pali —aun siendo obvio que existen enormes diferencias semánticas entre sati y mindfulness—, ¿por qué no podemos nosotros hacer lo mismo, ya sea partir del pali o a partir del inglés?

En el ámbito del budismo, sati se ha venido traduciendo al español como 'atención'. Si ese término se considerara ahora insuficiente para expresar en su totalidad el nuevo concepto en psicología, siempre nos queda el recurso a los calificativos: 'atención consciente', 'atención plena', 'atención exclusiva', 'atención concentrada' (o 'reconcentrada'), 'concentración activa', 'percepción consciente', 'consciencia plena' (o 'atención y consciencia plenas'); cualquiera de estas soluciones sería preferible, en mi opinión, al calco mindfulness, pues este no le dice absolutamente nada a quien no conozca de antemano el concepto que pretende designar.