Jueves, 19 de octubre de 2017

Los bebés distinguen idiomas antes de nacer

19/07/2017
Jhoanell Angulo

Utilizando una tecnología de detección no invasiva, investigadores del Departamento de Lingüística del Centro Médico de la Universidad de Kansas demostraron que los fetos, un mes antes de nacer, están en capacidad de distinguir entre alguien que les habla en inglés y en japonés.

Ya  estudios anteriores habían demostrado que los bebes de apenas unos días de nacidos, eran sensibles a las diferencias rítmicas que existe entre los idiomas; Utako Minai, profesor asociado de lingüística y líder del equipo en el estudio, señaló que esa capacidad mostrada a tan temprana edad, llevó a la interrogante de cuándo surge la sensibilidad de los niños a discriminar las propiedades rítmicas del lenguaje, incluyendo si de hecho puede surgir antes del nacimiento.

Bajo esa expectación y valiéndose de un dispositivo disponible en el Centro de la Imagen Hoglund Cerebral en el Centro Médico de KU, llamado magnetocardiograma (MCG), los científicos consiguen detectar pequeños campos magnéticos que rodean las corrientes eléctricas de los cuerpos materno y fetal, lo cual incluye los latidos del corazón, la respiración y otros movimientos del cuerpo.

Kathleen Gustafson, profesora de investigación asociada al Departamento de Neurología, explica: “El biomagnetómetro ofrece una respuesta más sensible a los cambios en la frecuencia cardíaca que el ultrasonido. Obviamente, el corazón no escucha, así que si el bebé responde al cambio de lenguaje, al alterar la frecuencia cardíaca, la respuesta sería dirigida por el cerebro.”

En esa etapa, el cerebro fetal se está desarrollando rápidamente y formando redes. El ambiente intrauterino es un lugar ruidoso; el feto está expuesto a los sonidos intestinales maternos, los latidos del corazón y la voz de la madre, así como a los sonidos externos. Sin esta exposición al sonido, la corteza auditiva no obtendría suficiente estimulación para desarrollarse adecuadamente.

En el estudio, 24 madres y sus fetos, con una edad gestacional promedio de 35.5 semanas, fueron expuestos a escuchar un pasaje de dos minutos de duración en inglés y luego uno en japonés. Simultáneamente los investigadores registraron la respuesta de los fetos a través del biomagnetometro. Se argumenta que el idioma inglés y el japonés son rítmicamente distintivos.

Los investigadores pudieron observar  que los ritmos cardíacos fetales cambiaron cuando los fetos oyeron el lenguaje desconocido y rítmicamente distinto (japonés) después de haber oído el pasaje en inglés. Este efecto indica que los fetos son sensibles al cambio de idioma del inglés al japonés.

El profesor Minai expresó: “Los resultados salieron muy bien, con un fuerte apoyo estadístico. Estos hallazgos sugieren que el desarrollo del lenguaje puede de hecho comenzar en el útero. Los fetos están sintonizando sus oídos con el lenguaje que van a adquirir, incluso antes de nacer, sobre la base de las señales de habla disponibles en el útero. La sensibilidad prenatal a las propiedades rítmicas del lenguaje puede proporcionar a los niños uno de los primeros elementos en la adquisición del habla”.

Los autores consideran que se trata de un hallazgo extremadamente emocionante para la investigación científica básica sobre el lenguaje y ven la posibilidad de que estos resultados sean aplicables a otros campos.