Jueves, 14 de diciembre de 2017

Palabrotas: la "zona roja" del idioma

13/02/2015
Andrea Zamora, ABC

"¿Cómo es que nadie había hecho un libro sobre palabras guarras?" se pregunta el escritor de Palabrotalogía (Crítica), el editor (de siempre) Virgilio Ortega. Y a ello que va en su libro, casi 300 páginas, dedicadas al origen y etimología de 'puta', 'cojones', follar' y 'coño', entre otras palabras de éxito asegurado.

Ortega parte de una tesis: la culpa y la censura hacia las palabras soeces están en nuestro más antiguo ADN cívico, remiten a la tradición judeocristiana. "Para ellos, las putas, por ejemplo, eran la encarnación del pecado. Cuando los judíos emigraban por el desierto era importante tener relaciones sexuales dentro de la familia para mantener el legado. Por eso no podía existir la prostitución", explica Virgilio. No pasaba igual en otros lugares como Corintio, en el que existía la prostitución sagrada o, en la India, donde están bien inventariadas sacras de coitos triples.

Y desde ahí, hasta nuestro arraigado sentido del decoro: "Parece que se va perdiendo el miedo a usar estas palabras. Incluso en los programas infantiles ya dicen cosas como 'culo'", afirma el autor. Virgilio Ortega utiliza la narración ficticia para explicar al lector la etimología de estos términos. El protagonista de su historia viajará hasta la Pompeya de antes de la erupción del volcán y comprenderá que explicando porqué 'fuelle' y 'follar' son familia, igual que 'hornacina' y 'fornicar', que 'Evangelio', 'eufemismo' y 'puta'.

Porque las palabrotas también tienen hermanas decentes: De las dos mil palabras que trata Virgilio en su libro, hay más voces fuera de la censura que dentro. El autor va al origen de las palabras, explicando las relaciones y etimología que hay entre ellas.

El culpable de este libro es licenciado en Filosofía y Letras y ha dedicado su vida a trabajar en Salvat, Orbis, Plaza & Janés y Planeta de Agostini. "Después de ser editor y haber luchado con las palabras tantos años necesitaba escribir este libro para mí", afirma.

El escritor es un diccionario de etimología andante. Durante los minutos que dura la entrevista recita el origen de las palabras que aparecen en la charla sin despeinarse. ¿Deberíamos usar más este tipo de palabras? "Sí, pero sin abusar. Además se pueden utilizar muy efizcamente".

Virgilio habla también sobre el poder del lenguaje: "Los de Podemos dominan el lenguaje mejor que cualquiera, independientemente del programa que tengan, saben vender mejor que nadie mediante la palabra", cuenta. Y no sólo sobre eso tiene una respuesta, también sobre la controversia de la RAE con la palabra 'gitano'. "La Academia sólo es un notario que registra los usos que le damos a las palabras. Ellos no hacen un tratado de ética, confeccionan un diccionario de palabras y no uno de moral. Los hablantes somos los que deberíamos cambiar ese significado".

Con Palabrotalogía Virgilio quiere que la gente "aprenda, disfrute y se divierta leyendo esta guarrada". El libro ya es uno más en las estanterías de las librerías. "Si no conoces el origen de las cosas, no conoces el significado verdadero", concluye.