Viernes, 15 de diciembre de 2017

Blogs de los diarios: un choque de dos
lógicas contradictorias

17/01/2013

Carlos CastilhoLos diarios se han adherido masivamente a la solución de los blogs de autor como forma de personalizar contenidos informativos a bajo costo, pero ahora los editores empiezan a tener dolores de cabeza con la exigencia de rigor periodístico planteada por los lectores.Esa es la queja del ombudsman del Washington Post, Patrick Pexton, quien constató la inoperancia de la carrera de los blogueros para actuar con rapidez a fin de mantener la fidelidad de los lectores, al mismo tiempo que las redacciones y los lectores exigen precisión, objetividad, imparcialidad e ineditismo con base en el patrimonio editorial de la revista o diario.Se trata de un conflicto entre dos lógicas contradictorias, que difícilmente se resolverá con base solamente en las normas vigentes en las redacciones. Los blogs tienen una dinámica, un formato y un objetivo diferentes de los de un reportaje, noticia o comentario impreso. En su gran mayoría, los blogs son productos individuales, mientras que el material de un diario, revista o telediario es producto de un trabajo colectivo.Los blogs necesitan mantener una alta rotatividade en sus textos para conservar la fidelidad de sus lectores, porque los espacios muy prolongados entre una actualización y otra abren la posibilidad de que el lector se sienta atraído por otro blog. El texto de los blogs también es mucho más informal y coloquial que una noticia de periódico. Idealmente, son como charlas entre el autor y los lectores, a diferencia de los textos impresos, que funcionan más bien como comunicados.Finalmente está el tema del objetivo, puesto que los blogs se nutren más de la información temático y del comentario de opinión que de una pauta general, amplia y preestablecida, como ocurre con los periódicos.Esas diferencias hacen que sea imposible para los lectores evaluar un blog con la misma regla que usan para medir las informaciones de un diario. Pero la cultura predominante de la prensa escrita y de los vehículos audiovisuales todavía es la del siglo XX. Es por eso que a los blogs se les exige una exactitud y una imparcialidad que está fuera del alcance de ese tipo de medios.