Lunes, 18 de diciembre de 2017

A cien años del "Cours de linguistique générale"

10/10/2016
Ricardo Connett

Hace ya un siglo, en 1916, Charles Bally y André Sechehaye, dos cercanos discípulos de Ferdinand de Saussure, publicaron de forma póstuma el Cours de linguistique générale (Curso de lingüística general), obra trascendental de su maestro que constituye el nacimiento de la lingüística moderna y que marcó el inicio de toda una tradición que luego seguiría desarrollándose fuera de Suiza hasta extenderse más allá de las fronteras del viejo continente.

El Cours de Saussure, que fue producto de los apuntes de Bally, Sechehaye, Riedlinger y otros destacados alumnos suyos, se conoce hoy en el mundo entero y es referencia obligada para todo aquel que desee emprender estudios relacionados con las ciencias del lenguaje. Amado Alonso, quien escribió el prólogo de su primera traducción al español (1945: 8), ha escrito que “No hay aspecto de la lingüística, de los estudiados en el Curso, al que Saussure no haya aportado claridad y profundidad de conocimiento, unas veces llegando ya a la interpretación satisfactoria, otras obligando con sus proposiciones a los lingüistas posteriores a superarlo”. Así, el Cours ejerció una influencia importante en las diferentes escuelas lingüísticas estructuralistas y funcionalistas del mundo: la francesa (Martinet), la holandesa (Dik), la danesa (Hjelmslev), la estadounidense (Bloomfield); la española (Alarcos) y, por supuesto, la Escuela de Praga (Jakobson). Su pedagogía es, a juicio de todos, indudable, y, tal como ha señalado Ricardo Velilla Barquero en su libro Saussure y Chomsky. Introducción a su lingüística. (1974: 18; Bogotá: Cincel) su forma de “Entender el lenguaje como un objeto doble donde privan toda una serie de oposiciones binarias: lengua/habla, individuo/sociedad, sincronía/diacronía, sintagma/paradigma, significado/significante” es un punto clave dentro del panorama presentado por el lingüista ginebrino.

El presente artículo es, a modo de homenaje, una breve reseña biográfica cuyo fin es comprender quién fue Ferdinand de Saussure y cómo el hecho de poner toda una vida al servicio de la lingüística ha dado como resultado un legado que será imborrable en la historia de la humanidad.

Ferdinand de Saussure: su vida y obra

Ferdinand de Saussure nace en Ginebra en 1857 en el seno de una familia de sólida formación científica que incluía geógrafos, físicos, naturalistas y viajeros. Comenzando su adolescencia, ingresa en el Instituto Martine de Ginebra, donde estudia la lengua griega. Marcado por la influencia de un amigo de su familia, el ilustre indoeuropeísta Adolphe Pictet, se interesa por los estudios lingüísticos; una influencia que queda reflejada en el propio Cours, donde cita su obra.

Durante el período comprendido entre 1873 y 1875, estudia sánscrito por la gramática del lingüista alemán Franz Bopp y, seguidamente, ingresa en la Universidad de Ginebra para realizar estudios de física y química que alterna con cursos de filosofía e historia del arte durante dos semestres. Ya en 1876, decide distanciarse de la tradición familiar y matricularse como miembro de la Sociedad de Lingüística; año en el que también emprende estudios de lingüística en Alemania.

En Alemania, Saussure estudia especialmente la lengua persa, el irlandés antiguo, el hindú, el celta y retoma su estudio del sánscrito; primero en Leipzig y luego en Berlín. Contando tan solo 21 años, en 1878, publica en Leipzig la primera de sus grandes obras: Mémoire sur le système primitif des voyelles dans les langues indo-européennes (Memoria sobre el sistema primitivo de vocales en las lenguas indoeuropeas), un trabajo de gramática comparada que fue aprovechado por los neogramáticos pese a que, en su momento, fue visto con hostilidad por parte de los medios académicos.

Es también en Leipzig donde, dos años más tarde, defiende su tesis doctoral titulada De l'emploi du génitif absolu en sanscrit (Sobre el empleo del genitivo absoluto en sánscrito), que publica el año siguiente en Ginebra.

El año 1880 es decisivo para Saussure porque, además, viaja a Lituania –país cuya lengua también estudia debido a su notable importancia en el análisis de las lenguas indoeuropeas– y se traslada luego a París, ciudad en la que asiste a las clases de un importante y consagrado lingüista, Michel Bréal, quien un año después le ofrece dar clases en la Escuela Práctica de los Altos Estudios de París, donde trabajará durante una década entera como profesor de gótico, antiguo alto-alemán, lituano y gramática comparada de griego y latín.

En el curso de 1889/1890, Saussure abandona su puesto como profesor por motivos de salud y es sustituido en su cátedra por Antoine Meillet, otra de las figuras más representativas de la lingüística francesa. Regresa a Ginebra y, un año más tarde, vuelve a su cátedra en París, donde, sin embargo, no puede quedarse debido a que para ello necesita la nacionalidad francesa.  De vuelta en Ginebra, Francia le otorga la Legión de Honor; no obstante, se instala definitivamente en su ciudad natal, donde se crea para él una cátedra y es nombrado profesor de gramática comparada.

En el período transcurrido entre 1891 y 1906 se convierte en profesor extraordinario y titular de la cátedra de Lingüística de la Universidad de Ginebra; se casa con Marie Faesch, de quien tiene dos hijos; y se dedica asiduamente a trabajar en temas como la relación dialéctica entre evolución y conservación lingüísticas y entre lingüística general, lingüística histórica y filología, gramática comparada del griego y del latín, los anagramas, la fonología del francés moderno y la versificación francesa.

En 1906 se retira el catedrático de lingüística general e historia y comparación de las lenguas indoeuropeas de la Facultad de Letras y Ciencias Sociales de Ginebra, Joseph Wertheimer, a quien sucede Saussure, y es a partir de ese año que trabaja asiduamente en temas relacionados con la fonética y la lingüística evolutiva, los cambios fonéticos, la relación entre las unidades percibidas por los sujetos hablantes en la sincronía y raíces y unidades de gramática histórica, así como con la teorización en torno a los conceptos de signo, lengua, sistema, unidad, valor lingüístico, y la búsqueda de nuevos conceptos metodológicos que aplicar a la lingüística: las descripciones sincrónicas y diacrónicas.

En 1912 Saussure, enfermo, suspende sus cursos y se retira al castillo de Vufflens, donde finalmente fallece en 1913, dejando escuela y abriendo nuevos horizontes científicos; un legado que nos llega gracias al esfuerzo de sus discípulos y que ha hecho de la lingüística un apasionante y amplísimo campo de investigación que a partir del Cours ha venido evolucionando década tras década.

Hoy, después de un siglo, el lenguaje se nos sigue mostrando con una complejidad incapaz de dejar indiferentes a sus estudiosos.