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Artículos archivados

El periodista Danilo Arbilla, consejero delegado del semanario uruguayo Búsqueda y ex presidente de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), comenta la polémica desatada en España por un Manifiesto con miras a imponer y asegurar la obligatoriedad del español, quizás y por lo menos como segunda lengua, en todo el territorio del reino. «Que los españoles cuiden sus intereses y hablen el idioma que más les convenga, es su derecho. Lo que no está bien es que se autoproclamen voceros de Latinoamérica y menos bien aún, que los latinoamericanos acepten que lo hagan», comentó.

Una apología de las llamadas «malas palabras» emprende aquí el periodista argentino Eduardo Dermirossián con el buen humor que caracteriza sus textos: «Hoy vengo a hacer el elogio de las malas palabras. O, cuando menos, a aligerar su carga ominosa. Vengo a levantar la bandera de la libertad de palabra más alto que Mendieta, el ilustre perro de Inodoro Pereyra, a celebrar la libertad de expresión en la más espontánea de sus formas: irrumpir desde las entrañas del hablante y dar con estrépito en el rostro del oyente.

El autor, el lingüista Jesús Castañón Rodríguez, responsable por el sitio web Idioma y Deporte, aborda las relaciones entre la literatura y el deporte con una mirada original: desde el mundo encantado de Don Quijote y Sancho Panza, hasta las modernas aventuras en cuadriláteros de boxeo y carreras de bicicletas todoterreno, la creación literaria se mantiene viva y evoluciona al ritmo de los tiempos.

Hablar de «violencia de género» es traducir mal el término inglés gender, que en español se aplica sólo a las cosas y no a las personas ni a los animales, que tienen sexo y no género. En nuestra lengua se debe decir «violencia doméstica» o «violencia sexual», como nos indica la Academia Española y nos enseña Avelino Alonso en este artículo.

Por Avelino Alonso, La Nueva España

A partir de un trámite en la Cancillería argentina, miles de usuarios de Internet podrán registrar en ese país sitios que lleven en el dominio la letra ñ, acentos o diéresis, características propias del idioma español que no se utilizan en inglés. Así, la lengua de Cervantes, hablada por 400 millones de personas en el mundo, fortalece su presencia y su influencia en la Red.

La NacionPor Mariano de Vedia, La Nación

La Página del Idioma Español vio la luz el 23 de abril de 1996, en una internet que maravillaba a los hispanohablantes con sus portentos, tales como la novedosa World Wide Web, la entonces incipiente telaraña mundial que vino a convertirse en elemento fundamental de las comunicaciones modernas, o el correo electrónico, una comunicación instantánea y gratuita con el mundo. Hoy, ElCastellano.org, es la principal web privada sobre la lengua española, con 15.000 visitantes diarios y una lista de correo electrónico de 200 mil suscriptores.

Las costas ya no son sólo el territorio para la pesca, la vela, el remo, la natación o el surf. En las playas de los océanos Atlántico y Pacífico y de diversos mares de Iberoamérica han desembarcado nuevos términos y actividades deportivas que popularizan deportes, permiten su práctica en zonas con pocos medios materiales, animan las actividades lúdicas en las vacaciones y atraen las actividades con fines comerciales y publicitarios. Y con ellos se sigue enriqueciendo el idioma de los deportes.

La editorial Gredos acaba de publicar un Diccionario gay-lésbico, con el vocabulario general y argot de la homosexualidad, con la aspiración de llenar un espacio en la lexicografía especializada en español. La mayoría de las voces de argot han sido documentadas en las últimas décadas, pero también se registran otras más generales y técnicas, y más arraigadas en el idioma, para dar una visión más completa de este lenguaje. explica.

En el documento Nueva Política Lingüística Panhispánica, la Asociación de Academias de la Lengua Española no sólo reconoce la diversidad lingüística del área hispanohablante sino que la ensalza como un valor que protege el idioma contra la atomización.

Gonzalo Navarrete analiza en este artículo las llamadas "malas palabras", tales como los improperios -palabras usadas con poca propiedad y de manera inoportuna-, insultos a los seres humanos y blasfemias. Para todas ellos los pueblos crean su propio arsenal de misiles. Las razones de la fundación de los proyectiles verbales son variadísimas y a menudo hasta inexplicables, explica.